Pedro Hernández presenta su ‘Pantomima: El hombre borrego’ en la Caja Blanca
El artista malagueño reivindica el esperpento de Valle-Inclán en su nueva exposición
P. BUJALANCE / MÁLAGA | 23.10.2011
El escultor malagueño Pedro Hernández inauguró el pasado jueves en la Caja Blanca su nueva exposición, Pantomima: El hombre borrego, una propuesta con un poderoso contenido social que reflexiona sobre las servidumbres contemporáneas y la aniquilación del individuo en favor de los grandes poderes económicos y políticos.
La muestra, que puede visitarse de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00, reúne una colección de esculturas de reciente creación en las que Hernández juega con figuras híbridas, que por un lado invocan los cánones de la belleza clásica y por otro revelan aspiraciones netamente contemporáneas, para brindar así una representación actual del ser humano, entre lo que ha perdido y lo que le ha sido ofrecido, entre lo que le ha sido suplantado y lo que aún le puede servir de inspiración. El artista, de hecho, no renuncia a los últimos movimientos sociales de indignación y protesta que reclaman una democracia real al jugar con los más altos ideales de la representación de la figura humana para deslizar este mensaje, duro y sin concesiones.
El hombre borrego, que durante el próximo mes de diciembre estará expuesta en el Palacio de Congresos de Ronda, asimila los presupuestos estéticos con el que, en el ámbito literario y teatral, Valle-Inclán impregnó sus esperpentos: los personajes / figuras son mirados aquí desde una posición superior que hace del objeto una caricatura a menudo cruel de sí mismo. Si en anteriores trabajos Hernández había partido del cuero como material básico a partir de las técnicas tradicionales, aquí hace del moldeado un lenguaje eficaz y significativo.